El cielo estaba oscuro y estrellado, y nubes moradas flotaban en el aire. Se podían ver pequeñas libélulas iluminando el ambiente. Heimdal se encontraba caminando sobre un puente gigantesco de

El cielo estaba oscuro y estrellado, y nubes moradas flotaban en el aire. Se podían ver pequeñas libélulas iluminando el ambiente. Heimdal se encontraba caminando sobre un puente gigantesco de
—¿Cinco minutos? ¿Quiere que los detengamos por cinco minutos?— preguntó sobresaltada Ana. —Lo siento, no puedo hacerlo más rápido— respondió Atenea. —Bien, pondré mis habilidades al máximo— comentó Ana mientras
Ana, después de beber lo último de ambrosía que le quedaba, corrió a liberar a Rodrigo y Epona de la red creada por Loki para atraparlos. Acto seguido, con su